Los avatares del Canal del Esla

Estudio realizado por Javier Revilla y Aurora Rodríguez


 

 

Un centro de interpretación del Canal del Esla con rutas y visitas guiadas explicará que significó el proyecto, como se construyó, su vida útil, que queda de el y como se entiende el canal actual.

 

 

1857. Dioniso Lago y Abad redacta el proyecto del canal de riego de la Vega de Toral de los Guzmanes con las aguas del Esla por encargo de Matías Gómez  de Villaboa, que se había hecho con la concesión y llevó el estudio a la exposición General de Agricultura.

 

1859. La reina Isabel II rubrica el proyecto en un decreto el 6 de abril.

 

1861. Traspaso de la concesión a Eugenio García Gutiérrez.

 

1863. La Compañía Ibérica de Riegos, de capital inglés, compra la concesión, con un caudal de 6.480 litros/seg. para regar 9.226 hectáreas desde Benamariel hasta Villanueva de Azogue.

 

1862-1877. Se ejecutan las obras del canal y la red de acequias. Los riegos comienzan en  1872. Hay cuatro tipos de riegos dependiendo de las fechas y los cultivos. Desde que se iniciaron los primeros ya hay quejas por las filtraciones de agua que provocan inundaciones y daños en los edificios de los pueblos por los que discurre.

 

1880. El Banco de Londres se queda con el canal por impago de la Compañía Ibérica de Riegos.

 

1886. Tomás Arturo Greenhill, de la Compañía del Canal del Esla, compra la concesión al Banco de Londres.

 

1917. Cinco casas se han caído en Villamandos y otras treinta amenazan ruina a causa de las filtraciones.

 

1926. Se cae la torre de la iglesia de Villamandos a causa de las humedades que llegan de las aguas del canal.

Compra el canal Nicolás de Escoriaza.

 

1927. Una fuerte avenida provoca el derrumbe de la vieja presa de Baeza y se construye la nueva. Escoriaza consigue la concesión del pantano de Bachende (precedente de Riaño) por interés hidroeléctrico y para garantizar el riego al Canal del Esla.

 

1930. El Banco de Bilbao entra en el canal a través de la sociedad anónima Fuerzas y Riegos del Canal del Esla, de la que son socios los Escoriaza.

 

1945. Se crea la comunidad de regantes.

 

1951. Compra el canal Alejandro Fernández de Araoz, ex gobernador del Banco de España, por 3 millones de pesetas.

 

1967. La Confederación Hidrográfica del Duero compra el canal el 4 de Julio por 90 millones de pesetas. Se realizan estudios para reformar el canal. Se opta por conservar parte del trazado antiguo. El primer proyecto es de Mariano Palancar Penella y se presupuesta en 210 millones de pesetas.

 

1970. Enrique Giménez Sánchez reforma el proyecto que se adjudica en 182 millones.

 

1977. Concentración parcelaria.

 

1981. Elevación de San Millán.

 

1994. Proyecto de reforma sin ejecutar.

 

«Un centro de interpretación del Canal del Esla con rutas y visitas guiadas explicaría qué significó el proyecto, cómo se construyó, su vida útil, qué queda de él y cómo se entiende el canal actual» JAVIER REVILLA Y AURORA RODRÍGUEZ, historiador y arquitecta técnica Una investigación financiada por el Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas (Cehopu) del Ministerio de Fomento propone el aprovechamiento hidroeléctrico de saltos de agua en el Canal del Esla y la puesta en valor del patrimonio industrial y natural de su entorno cuando se cumplen 150 años del primer proyecto de esta obra.

El estudio, realizado por el historiador Javier Revilla y la arquitecta técnica Aurora Rodríguez, plantea la creación de un centro de interpretación de este cauce, que tiene casi 45 kilómetros entre Benamariel y Villanueva de Azogue, en Zamora y que ha generado en este tiempo «riqueza y una enorme transformación en la manera de vivir y de entender la agricultura en la zona».

Los saltos «aprovechables», según el informe complementario realizado por Javier González y Joaquín Pérez, son los de Algadefe y Villaquejida, con 7,7 metros de altura y un caudal de 12,78 m3/s (metros cúbicos por segundo) el primero y 7 metros de altura y un caudal de 7 m3/s el segundo. Como el sólo lleva agua 6 meses al año se pueden obtener 479.000 Kwh/año en Algadefe y 262.650 en Villaquejida. Esta producción serviría, como mínimo, para el abastecimiento que requieren las elevaciones de Villamañán, San Millán de los Caballeros y Matilla de Arzón.

Por otro lado, el trabajo estima en casi dos millones de euros el presupuesto necesario para la rehabilitación y puesta en valor del patrimonio que aún conserva el canal, un conjunto de diez construcciones entre molinos, puentes, acueductos y antiguas centrales eléctricas.

Javier Revilla explica que es un «estudio histórico en el que tratamos de rescatar la atribulada memoria del canal antiguo y su transformación en el nuevo a partir de los años 60 tras ser comprado a su último concesionario por la CHD, pero con una visión actual». Para ello han contado también con la colaboración del ingeniero agrónomo Julio Rodríguez Olmo.

El Canal del Príncipe de Asturias, como se bautizó oficialmente el proyecto de 1875, se asentó en su primer tramo sobre una antiquísima infraestructura hidráulica, el cauce artificial del puerto de Benamariel al molino Baeza y que data de antes de 1465, fecha en la que el conde de Valencia de Don Juan construye el canal desde Baeza hasta Villarrabines, para abastecer otros molinos. El canal nunca llegó a regar las 6.000 hectáreas previstas, pues el agua sólo alcanzaba para unas mil hectáreas (el río Esla no estaba regulado) por lo que las disputas pleitos por el agua salpican toda su historia. Los molinos de Valencia de Don Juan, el cauce y malecones de los molinos de Algadefe, los molinos de Villarrabines y Villaquejida y el lavado de ropas en Algadefe son algunos de los pleitos más destacados. Asimismo, incluye la reforma llevada a cabo a partir de 1967 al pasar el canal a la CHD.

Otro serio problema fueron las filtraciones que desde el primer momento afectaron a los pueblos por los que discurría el cauce de tierra. El estudio recoge también los numerosos cambios de propiedad desde que la Compañía Ibérica de Riegos, de capital inglés, quebró.